Parroquia de SAN MARCOS
20/05/2018

Lectura Espiritual Pentecostés II

ORATIO

Ven, Espíritu Santo, con tu brisa suave; despierta en el corazón de la Iglesia el amor del tiempo primaverat el amor de la fresca juventud llena de impulso y entusiasmo, el amor capaz de hacer superar todos los obstáculos que presentan los miedos humanos, capaz de romper todas las barreras de la prudencia miope. Dale aquel amor a Dios y a los hombres capaz de desplegar las velas cada día y de navegar hacia alta mar para zarpar hacia todas las playas de la tierra reseca, hacia todos los lugares donde se espera la lluvia de la nueva estación. Desciende, Santo Espíritu, sobre la Iglesia y, tocando con tu suave brisa las cuerdas de su corazón, haz desprender de ellas el canto de la libertad y de la alegría que dé voz a todos los pueblos de la tierra y los conduzca hacia un futuro de verdadera fratemidad y paz.

PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

Era jueves. El cielo estaba gris; la tierra estaba cubierta de nieve y seguían cayendo voluminosos copos de nieve cuando el padre Serafín comenzó la conversación en un descampado cercano a su «pequeña ermita». «El Señor me ha revelado -empezó el gran stárets- que desde la infancia deseas conocer cuál es el fin de la vida cristiana … El verdadero fin de la vida cristiana es la adquisición del Espíritu Santo de Dios … » «¿Cómo “adquisición”? -le pregunté al padre Serafín-. No comprendo del todo … » Entonces el padre Serafín me cogió por los hombros y me dijo: «Ambos estamos en la plenitud del Espíritu Santo. ? ¿Por qué no me miras?». «No puedo, padre. Hay lámparas que brillan en sus ojos, su rostro se ha vuelto más luminoso que el sol. Me duelen los ojos.» «No tengas miedo, amigo de Dios; también tú te has vuelto luminoso como yo. También ahora tú estás en la plenitud del Espíritu Santo; de lo contrario, no habrías podido verme.» Inclinándose entonces hacia mí, me susurró al oído: «Agradece al Señor que nos haya concedido esta gracia inexpresable. Pero ¿por qué no me miras a los ojos? Prueba a mirarme sin miedo: Dios está con nosotros». Tras estas palabras levanté los ojos hacia su rostro y se apoderó de mí un miedo aún más grande. «¿Cómo te sientes ahora?», preguntó el padre Serafín. «¡Excepcionalmente bien!» «¿Cómo “bien”? ¿Qué· entiendes por “bien”?» «Mi alma está colmada de un silencio y una paz inexpresables.» «Amigo de Dios, ésa es la paz de la que hablaba el Señor cuando decía a sus discípulos: ”Os dejo la paz, os doy mi propia paz. Una paz que el mundo no os puede dar” (Jn 14,27). ¿Qué sientes ahora?» «Una delicia extraordinaria.» «Es la delicia de que habla la Escritura: “Se sacian de la abundancia de tu casa, les das a beber en el río de tus delicias” (Sal 36,9). ¿Qué sientes ahora?» «Una alegría. extraordinaria en el corazón.» «Cuando el Espíritu baja al nombre con la plenitud de sus dones, se llena el alma humana de una alegría inexpresable porque el Espíritu Santo vuelve a crear en la alegría todo lo que roza .. Es la alegría de que habla el Señor en el Evangelio» (Serafín de Sarov, Vita e colloquio con Motovilov, Turín 1 9892 ) .

¿Te gustó este artículo? Compártelo
Actividades
Horarios Eucaristías

VER TODAS
Domingos y festivos
San Marcos
9,30h, 12,30h, 13,30h, 19,30h, 20,30h.
San Juan De Sahagún
11,00h, 12,00h, 13,00h y 20,00h.
Sábados y vísperas de fiesta
San Marcos
9,30h, 13,00h, 19,30h, 20,30h.
San Juan De Sahagún
11,00h y 20,00h.
Laborables
San Marcos
9,30h, 13,00h, 20,30h.
San Juan De Sahagún
11,00h y 20,00h.
Confesiones
Antes de las misas y también, a petición personal, después de las misas y en cualquier momento.
Horarios de apertura
San Marcos
Abierto toda la mañana, desde las 9,00h. Viernes y Sábados hasta las 24h.

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ACEPTAR
Aviso de cookies